El atragantamiento es uno de los accidentes más frecuentes entre niños y niñas desde su nacimiento hasta los 5 años. Por eso, además de saber cómo actuar ante una emergencia, es fundamental conocer e incorporar medidas de prevención para evitarlo. Desde el Hospital de Clínicas de la UBA, el Lic. Raúl César Díaz, Jefe de Capacitación Contínua y especialista en cuidados críticos y emergencias, explica qué tener en cuenta.
¿Cómo prevenirlo?
El especialista afirma que: “En el caso de los bebés, se recomienda ofrecer porciones pequeñas y adecuadas a su edad y permitir que puedan deglutir correctamente antes de ofrecerles más alimento. Es importante respetar sus tiempos y prestar atención durante toda la alimentación”.
“En los niños y niñas más grandes, es fundamental favorecer una correcta masticación y que concentren su atención en el momento de comer. Por eso, se recomienda evitar juegos, correr, caminar o realizar otras actividades mientras están comiendo”.
¿Qué hacer si sucede?
De acuerdo con César Díaz, “se recomienda inclinar el cuerpo del niño o niña hacia adelante boca abajo y dar cinco palmadas firmes en el medio de los omóplatos, desde abajo hacia arriba. Si el objeto no sale, se debe realizar la maniobra de Heimlich, que consiste en colocar un puño cerrado en la zona del epigastrio (parte superior del abdomen, justo debajo del esternón -el hueso que está en el centro del pecho- y por encima del ombligo) y ejercer presión hacia arriba, aumentando la presión abdominal e intratorácica para favorecer la expulsión del objeto”.
“En el caso de que el niño o niña pierda la conciencia, hay que acostarlo boca arriba y dar inicio a los protocolos de parada cardíaca: se debe poner la cabeza a un costado, comenzar con masajes cardíacos (RCP) y llamar al sistema de emergencias”.