Advierten que no existe hasta el momento información confirmada sobre lo ocurrido en Rusia y explican cómo se transmite la enfermedad, cuáles son sus síntomas y qué posibilidades hay de que llegue a la Argentina.
La peste neumónica es una enfermedad poco frecuente, pero de alta relevancia desde el punto de vista epidemiológico debido a su capacidad de contagio y a la gravedad que puede alcanzar. “Es una infección del parénquima pulmonar producida por una bacteria llamada Yersinia pestis, que se transmite por microgotas de una persona enferma a una sana por vía inhalatoria”, explica la Dra. Roxana Berenguer, Jefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas de la UBA (MN 74.781).
Según detalla la especialista, una vez que la bacteria ingresa al organismo, la enfermedad puede evolucionar rápidamente. “Cuando la persona se infecta, comienza con fiebre alta, dolor de cabeza y decaimiento que evoluciona rápidamente con tos, expectoración, que puede ser con sangre, y luego insuficiencia respiratoria. Cuando es diagnosticada aislando el germen responsable, es tratable con antibióticos”, aclara la doctora.
Una enfermedad que todavía existe
Aunque la peste está asociada históricamente con grandes epidemias, la enfermedad no desapareció. “Se producen aproximadamente 1000 casos por año en el mundo en Asia y África. La bacteria responsable es la misma que produjo las grandes epidemias históricas, aunque su comportamiento pudo haberse modificado a lo largo de los siglos”, sostiene el Dr. Marcelo Rodríguez Fermepin, Jefe del laboratorio de Virología del hospital y Profesor de Microbiología Clínica en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.
El especialista explica que “probablemente, con el paso del tiempo, su virulencia se haya moderado como parte de un proceso natural de evolución. En general, a los microorganismos no les resulta beneficioso eliminar a todos los huéspedes que necesitan para sobrevivir. Este se mantiene principalmente en un ciclo que involucra a las pulgas y a los roedores, y tampoco provoca la muerte de todas las personas que infecta. De todas maneras, los humanos nos hemos vuelto por la presión evolutiva, un poquito más resistentes y la bacteria un poquito menos letal”, explica el Dr. Rodríguez Fermepin.
¿Cuál es el riesgo para la Argentina? Frente a la preocupación que pueda generar su circulación, los especialistas consideran que la posibilidad de que aparezca actualmente un caso autóctono en la Argentina “es muy baja”. “No tenemos ninguna notificación de Yersinia Pestis en Argentina en este momento ni registros de casos en los últimos años”, afirma Rodríguez Fermepin.
Los especialistas destacan que, aunque se trate de una enfermedad poco frecuente, la vigilancia epidemiológica y la confirmación diagnóstica son fundamentales frente a cualquier sospecha. En este sentido, el Dr. Rodríguez Fermepin remarca que “la posibilidad de contar con herramientas diagnósticas capaces de identificar rápidamente el agente causal resulta central para responder ante enfermedades infecciosas”.