Nuestro cuerpo está compuesto por huesos, articulaciones, cartílagos y órganos que cuidados de forma correcta, mantendrán al mismo equilibrado y fuerte. En ese universo de «partes» que conforman el organismo se encuentra uno sumamente vital que es el riñón, el cual resulta fundamental para funciones vitales y que puede sufrir afecciones como la Enfermedad Renal Crónica.
Para conocer un poco más sobre esta dolencia, es que la doctora Gabriela González (M.N.
104.829 y médica de planta de la División Nefrología del Hospital de Clínicas de la UBA) sostuvo que «la enfermedad renal crónica (ERC) es una afección que puede dar síntomas precoces o en estadios avanzados, y eso es lo que favorece que se subestime o sub-diagnostique. Por eso, buscamos reforzar la prevención y la consulta médica temprana».
En números Por tal motivo, y según datos aportados por la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, se estima que la ERC en Argentina afecta al 12,7% de la población.
No obstante, «una proporción de personas ingresan a diálisis sin haber conocido que tienen esta patología, que puede presentarse aún en los pacientes jóvenes», relató la también directora de la carrera de Médico Especialista en Nefrología y Medio Interno en la UBA.
En tanto, entre las señales tempranas que deberían «prender una alarma» aparecen el aumento de peso y tener riesgo de enfermedades por obesidad, levantarse de noche a orinar, o que el color de la orina sea anormal, tener hinchazón o edema y/o tener la presión alta, y es por eso, que ante este tipo de situaciones hay que acudir a un profesional para realizar un diagnóstico y un tratamiento si se requiere.
Relevamiento sanitario Se calcula que el 40% de los pacientes diabéticos desarrollan la ERC, y otros factores de riesgo que pueden presentarse son la hipertensión arterial, la obesidad y aparecer con más frecuencia en personas con más de 55 años.
Por otra parte, y según un relevamiento hecho por el Hospital de Clínicas, en el que participaron unas 608 personas (de una edad promedio de 54 años), uno de los hallazgos más relevantes fue que el 61,5% presentaba al menos un factor de riesgo para enfermedad renal.
Entre los más frecuentes se encontraron hipertensión arterial (39,3%), obesidad (36,8%), alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono (21,2%), diabetes (14,1%) y tabaquismo (12,3%).
La nefróloga explicó que «entre las situaciones que permiten detectar problemas renales se encuentran, por ejemplo, el control médico durante el embarazo, donde se realizan estudios que pueden revelar alteraciones en los riñones. En otros casos, la enfermedad renal se descubre de manera incidental durante una ecografía abdominal solicitada por otro motivo».
Consulta a un profesional Finalmente, también existen enfermedades genéticas que afectan al riñón, por lo que, en el caso de identificarlas, es fundamental el seguimiento médico. «La realización de controles de salud antes de iniciar determinadas actividades laborales es un momento oportuno para el diagnóstico», añadió González.
Estudio La enfermedad renal se descubre de forma incidental en una ecografía abdominal solicitada por otro motivo