{"id":9865,"date":"2026-08-18T09:16:23","date_gmt":"2026-08-18T12:16:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/?page_id=9865"},"modified":"2026-08-19T09:33:32","modified_gmt":"2026-08-19T12:33:32","slug":"vivir-con-sueno","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/?page_id=9865","title":{"rendered":"VIVIR CON SUE\u00d1O"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por qu\u00e9 los argentinos dormimos poco y mal. Aunque cada vez m\u00e1s gente asegura que un descanso de cinco o seis horas es suficiente, los especialistas advierten que estamos \u00abnaturalizando el cansancio\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi la mitad de los argentinos mayores de 18 a\u00f1os no llegamos a dormir las siete horas m\u00ednimas recomendadas. Pero ese no es el mayor problema. Tampoco lo es el que, por h\u00e1bitos instalados a\u00fan mucho tiempo antes de que las pantallas se convirtieran en el enemigo global del buen dormir, hayamos incorporado sin quejas ni remordimientos una suerte de \u00abjet lag social\u00bb, que no es otra cosa que la costumbre de cenar tarde, salir en d\u00edas de semana y dejar para el s\u00e1bado y domingo esa cuota de sue\u00f1o pendiente que cotidianamente va minando la vida diurna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo peor, coinciden los especialistas, es que los argentinos naturalizamos el vivir cansados. \u00abEs habitual escuchar a las personas decir que durmiendo cinco o seis horas funcionan bien, pero en realidad lo que estamos haciendo es naturalizar el cansancio, sin darnos cuenta de todos los efectos que esa falta de sue\u00f1o tiene sobre la salud a largo plazo. Tampoco tomamos en cuenta los riesgos inmediatos, como los microsegundos de p\u00e9rdida de atenci\u00f3n causados por la falta de sue\u00f1o que nos exponen a sufrir accidentes viales\u00bb, afirma Mar\u00eda Marta Perin, coordinadora del Laboratorio de Sue\u00f1o de la Divisi\u00f3n de Neumonolog\u00eda del&nbsp;<strong>Hospital de Cl\u00ednicas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis: vivimos cansados porque estamos cansados. Las distintas estad\u00edsticas coinciden en se\u00f1alar, en primer lugar, una deuda de sue\u00f1o en una enorme proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n. La Academia Americana de Medicina del Sue\u00f1o de los Estados Unidos, entidad referente en la materia, public\u00f3 hace ya m\u00e1s de diez a\u00f1os su consenso sobre el sue\u00f1o en las personas adultas, en el que recomienda entre siete y nueve horas de sue\u00f1o diarias. Esa asociaci\u00f3n advierte adem\u00e1s sobre cu\u00e1les son los riesgos de no cumplir con esa cuota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDormir menos de siete horas al d\u00eda en forma regular se asocia con efectos adversos para la salud, entre los que se incluyen aumento de peso y la obesidad, diabetes, hipertensi\u00f3n, enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular, depresi\u00f3n y un riesgo mayor de muerte -puede leerse en el documento de la Academia-. Dormir menos de siete horas tambi\u00e9n se asocia con una funci\u00f3n inmunol\u00f3gica alterada, incremento del dolor, mala performance, m\u00e1s riesgo de errores y un riesgo de accidentes mucho mayor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero as\u00ed como dormir poco conlleva perjuicios para la salud, hacerlo en exceso es igualmente contraproducente. \u00abNo tener una buena duraci\u00f3n del sue\u00f1o puede ser perjudicial para la salud, pero dormir mucho tiempo tambi\u00e9n: es tan malo dormir poco como dormir m\u00e1s del tiempo diario recomendado\u00bb, confirma Arturo Garay, jefe de la Secci\u00f3n de Medicina del Sue\u00f1o del Cemic, que agrega: \u00abPor supuesto que hay un grupo de \u00abdormidores cortos\u00bb que gen\u00e9ticamente est\u00e1n predispuestos a dormir poco tiempo. Pero fuera de este grupo, una persona que duerme cinco horas al d\u00eda va a sufrir consecuencias sobre su salud\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deuda de sue\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY cu\u00e1nto dormimos los argentinos? Uno de los estudios m\u00e1s recientes al respecto es el que llev\u00f3 adelante el Observatorio de Psicolog\u00eda Social Aplicada de la&nbsp;<strong>Universidad de Buenos Aires<\/strong>&nbsp;(<strong>UBA<\/strong>). En su Relevamiento del estado psicol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n argentina, sus autores concluyeron que \u00abel 45% presenta alg\u00fan tipo de alteraci\u00f3n del sue\u00f1o. Entre quienes reportaron estos problemas, el 28,6% presenta dificultades para iniciarlo, el 29,6% para mantenerlo, y el 30% se despierta antes de lo que quisiera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos de los padecimientos nocturnos que advierte el trabajo hacen foco en el hecho de que no solo se trata de dormir una cantidad m\u00ednima de horas, sino que haya una adecuada continuidad durante el sue\u00f1o. \u00abSi tiene mucha fragmentaci\u00f3n tenemos un l\u00edo -remarca el doctor Garay-. Las microfragmentaciones, por ejemplo, se dan en los pacientes con bruxismo y eso genera alteraciones en los procesos del sue\u00f1o\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La continuidad del descanso es fundamental para que, independientemente de lo que dure, tenga un verdadero efecto reparador sobre el organismo y para obtener tambi\u00e9n sus efectos ben\u00e9ficos sobre la regulaci\u00f3n emocional y el aprendizaje. Solo si el sue\u00f1o se sostiene sin mayores interrupciones es que se pueden dar las distintas etapas del sue\u00f1o. \u00abSon tres etapas, desde la m\u00e1s superficial a la m\u00e1s profunda, y despu\u00e9s viene la llamada fase REM -describe la doctora Perin-. Para que el sue\u00f1o tenga un efecto reparador sobre nuestro organismo necesitamos como m\u00ednimo cinco ciclos, es decir, pasar por todas esas fases cinco veces\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y los motivos que pueden impedir esos procesos son m\u00faltiples. De eso da cuenta un estudio sobre las conductas relacionadas con el sue\u00f1o realizado sobre m\u00e1s de 2000 adultos del \u00e1rea metropolitana de Buenos Aires. El 68,3% de los encuestados presentaba mala calidad de sue\u00f1o. De hecho, uno de cada tres (34,9%) dorm\u00eda ya no menos de las siete horas recomendadas, sino incluso menos de seis horas. A la hora de indagar en las causas de la mala calidad del sue\u00f1o, los investigadores hallaron que el 15% presentaba ronquidos, pesadillas el 16,4%, bruxismo el 20,4% y s\u00edndrome de piernas inquietas el 14,8%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colecho e inseguridad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un factor referido por los encuestados que llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue el dormir con mascotas. Sobre si esto es aconsejable o no, la bibliograf\u00eda m\u00e9dica est\u00e1 dividida: \u00abUn estudio demostr\u00f3 que la relaci\u00f3n humana&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">no-animal tra\u00eda beneficios en la salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica, pero tambi\u00e9n se demostr\u00f3 que provoca mayores trastornos del sue\u00f1o -escribieron los autores del estudio realizado en el AMBA-. En la Argentina, en el a\u00f1o 2022, el 23,5% compart\u00eda la cama con su mascota; en este \u00faltimo an\u00e1lisis (2023), encontramos que el 38% lo hace. Adem\u00e1s, comprobamos que la calidad del sue\u00f1o se vio significativamente afectada por esta causa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDormir con una mascota tiene un mont\u00f3n de cosas nocivas y otras que ayudan, porque el hecho de sentirse acompa\u00f1ado produce, a nivel emocional, una reducci\u00f3n de ese excesivo alerta nocturno que experimentan algunas personas -explica Garay-. Pero una mascota que se mueve, que va y viene durante la noche, puede alterar en forma significativa los patrones de sue\u00f1o. El perro es el que tal vez menos conflictos trae. Los gatos, como desarrollan a veces mucha actividad nocturna, perturban m\u00e1s el sue\u00f1o. En definitiva, si el comportamiento de la mascota en el dormitorio no es tan invasivo, es aceptable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro estudio realizado en la Argentina y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n se\u00f1ala m\u00e1s aspectos que amenazan el buen dormir, pero que se encuentran fuera del dormitorio: \u00abSentirse inseguro en el hogar se asocia con una mala calidad del sue\u00f1o y una menor duraci\u00f3n del mismo, y esto es m\u00e1s pronunciado entre las mujeres\u00bb, se lee en sus conclusiones. \u00abM\u00e1s all\u00e1 de los factores individuales, hay factores sociales y medioambientales que inciden -advierte Garay-. Aquel que vive en lugares menos favorecidos socialmente y con m\u00e1s inseguridad, va a dormir peor pero porque duerme con esa funci\u00f3n cerebral de alerta, eso que se suele llamar dormir con un ojo abierto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jet lag social<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La deprivaci\u00f3n del sue\u00f1o es un problema global, pero en la Argentina tiene su folklore propio. El ya mencionado \u00abjet lag social\u00bb se vincula con la tradicional vida nocturna de los argentinos, que tendemos a acostarnos realmente tarde. S\u00f3lo el 4% se acuesta antes de las diez de la noche, e incluso m\u00e1s de la mitad (el 52,5%) lo hace pasada la medianoche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de un fen\u00f3meno nuevo. Despu\u00e9s de todo, siempre se ha dicho -y con orgullo porte\u00f1o- que Buenos Aires es la ciudad que no duerme&#8230; \u00abLos argentinos tendemos a tener bastante vida nocturna: nos gusta juntarnos y salir por la noche en la semana -refiere la doctora Perin-. Pero estos h\u00e1bitos repercuten en nuestro reloj biol\u00f3gico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Maldormidos pero acostumbrados al peso del cansancio cotidiano sobre la vida diurna, son pocos los que advierten c\u00f3mo la deuda de sue\u00f1o va deteriorando la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La doctora Perin comenta que la mayor\u00eda de las personas que llegan a la consulta de los m\u00e9dicos especialistas en sue\u00f1o lo hacen derivados por colegas de otras especialidades (cardi\u00f3logos, endocrin\u00f3logos, neur\u00f3logos, cl\u00ednicos) que advierten que las enfermedades o trastornos que afectan a los pacientes que derivan tienen como factor a modificar un trastorno del sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa persona que consulta por un problema de sue\u00f1o generalmente lo hace porque la pareja le dice que ronca o que se despierta por la noche, o se lo dicen amigos con los que comparti\u00f3 alg\u00fan viaje. Porque por lo general las personas no son conscientes de estos trastornos. Es poca la gente que consulta porque no duerme bien, y esto se da porque tendemos a normalizar el sentir cansancio diurno\u00bb, agrega Perin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Signos de alerta<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si estamos acostumbrados al cansancio, \u00bfcu\u00e1ndo deber\u00edamos empezar a pensar que esa sensaci\u00f3n no es algo natural y que es mejor consultar al m\u00e9dico? \u00abEs fundamental no solo dormir lo suficiente, sino que haya una calidad de sue\u00f1o que se traduzca en que, al despertar, uno sienta que realmente ha descansado. Y luego, durante el d\u00eda, que no est\u00e9 somnoliento\u00bb, comienza diciendo Garay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSi el fin de semana sentimos que necesitamos dormir m\u00e1s, es un indicador de que no se ha dormido lo necesario durante la semana\u00bb, agrega Perin, que enumera cuestiones b\u00e1sicas de higiene del sue\u00f1o que conviene respetar si lo que se quiere es descansar bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 21 y 25\u00b0 es la temperatura ideal para descansar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es recomendable evitar las infusiones antes de acostarse<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es clave tener un horario regular para despertarse<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El celular colabora con que la mayor\u00eda de los argentinos nos acostemos tarde<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pantallas a la hora de ir a dormir son nocivas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dormir con mascotas puede atentar contra el sue\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cenas copiosas y grasosas dificultan el buen dormir<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mantener horarios regulares. Tratar de acostarse y levantarse a la misma hora todos los d\u00edas ayuda a sincronizar el reloj biol\u00f3gico y favorece un sue\u00f1o m\u00e1s estable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuidar la exposici\u00f3n a la luz, especialmente a la noche. Durante el d\u00eda conviene exponerse a luz natural. Por la noche, reducir la iluminaci\u00f3n intensa y el uso de pantallas cerca de la hora de dormir facilita la preparaci\u00f3n de nuestro organismo para el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evitar bebidas estimulantes y alcohol cerca de la noche. La cafe\u00edna puede interferir con el sue\u00f1o incluso varias horas despu\u00e9s de consumirla. El alcohol puede dar sedaci\u00f3n inicialmente, pero luego fragmenta el sue\u00f1o y empeora su calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Preparar un ambiente favorable para dormir. El dormitorio deber\u00eda ser oscuro, silencioso y fresco, con una temperatura confortable. El exceso de calor, ruido o luz puede aumentar los despertares nocturnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crear una transici\u00f3n entre el d\u00eda y el sue\u00f1o. Evitar llegar a la cama directamente desde el trabajo, las noticias o una actividad muy estimulante. Una rutina breve (leer, ducharse, escuchar m\u00fasica tranquila) ayuda a que el cerebro asocie ese momento con dormir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">HORARIO DE ACOSTARSE<br>52,7% Se va a dormir despu\u00e9s de las 24 horas; 42,9% Lo hace entre las 22 y las 24; 4,4% Se acuesta antes de las 22.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PROBLEMAS PARA DORMIR<br>45% Afirma tener alg\u00fan tipo de problema para dormir: 28,9% padece dificultades para iniciar el sue\u00f1o, 29,6% tiene dificultades para mantener el sue\u00f1o, 30% se despierta m\u00e1s de lo que quisiera. 48% los causa el estr\u00e9s por las preocupaciones diarias y los pensamientos nocturnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EFECTOS DE LA FALTA DE SUE\u00d1O SOBRE LA PRODUCTIVIDAD<br>1,27% es lo que podr\u00eda Argentina incrementar su PBI si la poblaci\u00f3n durmiera entre 7 y 9 horas por noche. 5,9 d\u00edas laborables al a\u00f1o por enfermedad pierden en promedio quienes duermen menos de 6 horas. 3,75 d\u00edas laborables al a\u00f1o por enfermedad pierden en promedio quienes descansan entre 6 y 7 horas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00d3MO ES EL DESCANSO<br>68,3% presenta mala calidad de sue\u00f1o; 31,8% duerme con sus mascotas. Otros factores: 15% ronca, 16,4% tiene pesadillas, 20,4% padece bruxismo, 14,8% s\u00edndrome de piernas inquietas, 10% usa hipn\u00f3ticos para dormir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por qu\u00e9 los argentinos dormimos poco y mal. Aunque cada vez m\u00e1s gente asegura que un descanso de cinco o seis horas es suficiente, los especialistas advierten que estamos \u00abnaturalizando el cansancio\u00bb Casi la mitad de los argentinos mayores de 18 a\u00f1os no llegamos a dormir las siete horas m\u00ednimas recomendadas. Pero ese no es&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-9865","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/9865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9865"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/9865\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9866,"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/9865\/revisions\/9866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hospitaldeclinicas.uba.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}